Madera Contralaminada CLT

Su funcionamiento estructural, su versatilidad, su sencillez constructiva y la capacidad que ofrece para desarrollar proyectos en altura similares al hormigón o el acero ha convertido a la madera contralaminada (Cross Laminated Timber, CLT) en una gran revolución que está transformando los paradigmas del sector de la construcción.

El CLT es un panel formado por capas de madera aserrada encoladas con uso estructural, de forma que la orientación de las fibras de dos capas adyacentes es perpendicular entre sí, a diferencia de la laminada donde sus fibras están dispuestas en la misma dirección. Cada una de las tablas que componen las capas del tablero han debido ser clasificadas estructuralmente.

La estructura transversal del panel debe ser simétrica y compuesta como mínimo de tres capas. Las tablas de cada capa pueden estar unidas longitudinalmente o mediante empalmes dentados.

La madera empleada en los paneles contralaminados debe estar seca y clasificada estructuralmente, aunque se admite que un pequeño porcentaje de tablas por capa no cumplan la clasificación.

Las clases resistentes habituales oscilan desde la C16 a la C24.

Los paneles contralaminados estructurales poseen un amplio rango dimensional y el espesor de las piezas de madera utilizadas en cada capa varía según el fabricante, aunque se suele tener en cuenta que la ratio anchura/espesor sea superior.

Los elementos constructivos de tableros contralaminados se dividen en piezas independientes que se ensamblan al resto en obra.

Los paneles de madera contralaminada se usan como solución estructural en edificaciones en altura, entramados, voladizos, pórticos, pilares, viga. También se utilizan en infraestructuras como soporte en grandes obras de construcción.

Los paneles pueden funcionar como paredes, pisos, muebles, revestimientos y techos. Asimismo, su grosor y longitud pueden adaptarse a las demandas de cada proyecto.

Generalmente, los paneles hechos de CLT se ensamblan y cortan en su producción, y ya prevén las juntas, las aberturas y las perforaciones especificados en el diseño. 

La principal ventaja reside en su control de coste y tiempos de montaje sin tener una desventaja clara respecto a otros materiales.

El proceso de construcción con paneles contralaminados requiere de una definición exhaustiva del proyecto en lo que respecta a las necesidades de cada estructura, definición de los huecos, el tipo de juntas, canalizaciones, servicios, etc. El trabajo de ingeniería previo contribuye a un diseño con gran precisión de las necesidades.